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Historia de los accidentes

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HISTORIA DE LOS ACCIDENTES DE AUTOMÓVILES


Primeros accidentes de la historia de los motores de explosión



Los coches tenían como límite los 6,5 kilómetros por hora, sin embargo, aquella medida que ahora nos parece ridícula no pudo evitar el primer accidente mortal en el asfalto.

17 de agosto del año 1896, el día en que se produjo la primera víctima mortal causada por un automóvil en Europa.
Ocurrió en Reino Unido, en una época en la que apenas había un puñado de coches de combustión circulando por todo el país. Una mujer de 44 años, Bridget Driscoll paseaba por Crystal Palace, al sureste de Londres junto a su hija May y una amiga. Se dirigía a participar en las festividades
organizadas por la Liga Católica en el barrio. En el mismo que se había convocado una exhibición de automóviles. Eran la novedad del momento, los primeros coches de gasolina en la historia de Inglaterra. Uno de ellos era un Roger-Benz importado por un amante de la conducción: Arthur Edsall.

Arthur salió a probar su nueva adquisición y quizás se entusiasmó demasiado con la potencia del aparato. En aquel tiempo, los automóviles tenían un límite de velocidad predefinido de unos 6,5 kilómetros por hora. Pero todos los datos de la investigación de lo ocurrido parecen demostrar que el Benz de mr. Edsall viajaba más rápido. ¿Fue también el primer caso de «tunning» de un motor? Sea como fuera, en un momento de su viaje, Arthur perdió el control, se le oyó gritar
«¡apártense!» justo cuando pasaba junto al grupo de la señora Driscoll. May y su acompañante reaccionaron pero Briget quedó paralizada. Los testigos del suceso, según testimonios recuperados por el «Times» 70 años después, declararon: «Es como si la señora hubiera quedado fascinada por el coche, se quedó quieta mientras el auto se acercaba a gran velocidad». Fue arrollada y murió en el acto.

¿A qué velocidad viajaba realmente Arthur? Imposible saberlo. Una mujer que paseaba cerca declaró: «Iba demasiado deprisa, como una máquina de fuego, tan rápido como el mejor de los caballos de carreras». El conductor declaró haber alcanzado los 8 kilómetros por hora, pero que tocó la bocina y gritó para advertir a los pasajeros. May Driscoll aseguró al diario «Norwood News» que el conductor no parecía saber lo que hacía... «Iba en zig-zag».
Un jurado popular tuvo que hacerse cargo del caso. Declaró el suceso un «accidente» y, por lo tanto, no condenó a ninguna pena al conductor. La señora Driscoll pasó a la historia como la primera víctima de un coche de gasolina (antes había habido accidentes con vehículos a vapor). Quizás fue un efecto colateral del progreso. Unos años antes todos los coches de este tipo debían ir conducidos por tres personas: un encargado de mantener el motor, el conductor y un hombre que debía caminar unos 50 metros por delante agitando una bandera roja. Todas esas medidas habían sido aliviadas meses antes de la muerte de Bridget.

Dos años después el señor *Henry Lindfield*, natural de Brighton (Reino Unido), tuvo un accidente con su carruaje eléctrico. Fue el 12 de Febrero de 1898. Debido a un exceso de velocidad su vehículo volcó, chocó contra un árbol y tuvo que amputársele una de las piernas. Murió debido al "shock" al día siguiente. Fue el primer británico que murió por heridas graves derivadas de accidente de automóvil.

Accidente de Sewell y Richter. El año siguiente, durante el 25 de Febrero hubo un accidente grave ocurrido en un automóvil de marca Daimler, circulando a casi 40 km/h (por encima del límite de fábrica). El señor *Edwin Sewell* trataba de impresionar al *Mayor James Richer* para hacer una venta para el ejército. Sewell murió en el acto, es el primer conductor de automóvil de gasolina que murió en un accidente. Su pasajero falleció pocos días después, convirtiéndose en la primera víctima mortal como pasajero en un automóvil.

Henry Hale Bliss. Al otro lado del charco tenemos la primera víctima mortal en Estados Unidos. Se llamaba *Henry Hale Bliss*, fue atropellado por un taxi eléctrico el 9 de Septiembre de 1899. Murió al día siguiente por la gravedad de sus heridas, poco después se puso una placa en su honor. Gracias a los milagros de la tecnología se puede leer la “noticia del New York Times” de aquel momento, 14 de Septiembre de 1899.

Estos desafortunados pioneros, que nunca quisieron inaugurar estas estadísticas, fueron los primeros de una serie de "más de 30 millones de personas" que han muerto en el Mundo desde finales del Siglo XIX.

Primeros accidentes del siglo XIX

Accidentes de tráfico en 1900
Cuando Henry Ford comienza en 1910 a producir automóviles en una cadena de montaje, la fabricación alcanzó ritmos muy
elevados, los precios disminuyeron y el automóvil comenzó a popularizarse. Con ello llegaron los primeros accidentes de tráfico.
El automóvil fue inventado en el año 1886 por Karl Benz en Mannheim, Alemania. En aquella época la velocidad máxima que alcanzaba un automóvil era de unos 20 km. por hora y gastaba muchísimo más combustible de lo que se gasta ahora a esa misma velocidad. La gasolina solo se podía comprar en farmacias donde no era nada fácil encontrarla disponible en grandes cantidades. En 1907 la compañía Standard Oil de California construye la primera gasolinera en Seattle para satisfacer el creciente mercado de los combustibles. Más adelante, en 1910, Henry Ford comienza a producir automóviles en una cadena de montaje, un sistema totalmente innovador que le permitió alcanzar cifras de fabricación hasta entonces impensables.

Con ello el automóvil se popularizó y comenzaron los primeros problemas y accidentes de tráfico de los que hemos rescatado unos cuantos de los archivos históricos disponibles, para hacer memoria de estos primeros años.
El primer accidente de tráfico se produjo en 1896 en Irlanda cuando Mary Ward falleció tras caer de un vehículo, con motor a vapor, diseñado por su primo. En el Reino Unido, el primer peatón fallecido al ser atropellado por un coche con motor de combustión fue Bridget Driscoll en el año 1896, a la “increíble” velocidad de 7 kilómetros por hora.

Mientras que la policía cree que la señora Metos estaba conduciendo el coche en el momento del accidente, tanto ella como la señora Holland declararon que un hombre cuyo nombre desconocían era quien conducía. Según la policía el accidente fue el resultado de una fiesta nocturna que comenzó a la 1:00 de la madrugada. Cuando la máquina, un turismo, viajaba a gran velocidad en dirección a Virginia chocó contra un muro y cayó a las puntiagudas rocas que estaban debajo. Otras tres personas estaban en el coche además de la señora Holland. Dos sufrieron heridas leves mientras que el conductor de la máquina, cuya identidad la policía no ha podido establecer, salió ileso.
Observando el patrón astillado de los radios se piensa que el coche derrapó hacia un lado, a causa de la nevada, y probablemente chocó contra la acera que rompió la rueda destrozando los radios.


La señora Leola N. King, esposa del capitán EH King del cuerpo médico de los Estados
Unidos, fue la primera mujer oficial de tránsito en Washington y asumió sus funciones en la esquina de las calles Séptima y K noroeste. Washington fue la primera ciudad en los Estados Unidos en tener un agente de tráfico femenino.

Henry A. Thayer, jefe de la División de Suministros de la oficina de los veteranos de EE.UU, y su hija Lois Virginia Macías murieron cuando el automóvil sedán en el que viajaban atravesó la barandilla de protección del puente de la avenida Connecticut Klingle de Washington, cayendo 75 metros hasta el arroyo que estaba debajo. El coche es un Nash 625 de 1924.


Dos hombres se ahogaron y se salvó el conductor, McLennan. En la investigación oficial los policías declararon que habían olido alcohol en el aliento de McLennan. Aunque McLennan admitió que había tomado “una copa de vino” culpó del accidente al volante que estaba defectuoso. Fue acusado de homicidio involuntario pero al final fue absuelto de todos los cargos. Murió el 7 de julio de 1927 como consecuencia de las heridas sufridas en otro accidente de tráfico cuando su coche chocó con el del detective Arthur T. Fihelly. Una vez más hubo informes de alcohol en su aliento después del accidente, pero la investigación no llegó a la conclusión de que había estado conduciendo bajo la influencia de bebidas alcohólicas. Desde el año 1910 se prohíbe conducir bajo los efectos del alcohol en el estado de Nueva York y pronto otros estados le siguieron. En 1938, el límite legal de concentración de alcohol en la sangre era de un 0,15%.


El accidente ha podido ser más serio de lo que parece Shorpy.

Parece que alguien golpeó el parabrisas y como los vidrios de seguridad no se habían inventado todavía y el volante y la columna de dirección eran absolutamente rígidos en aquella época, es bien posible que el accidente haya sido más serio de lo se pueda pensar, según el estado del coche.




Primeras pruebas de radares

La vigilancia del tráfico se hizo más sofisticada en noviembre de 1954, cuando la policía de Sídney introdujo por primera vez equipos de radar para la detección de vehículos a alta velocidad. La fotografía muestra un radar visible en la parte trasera de un coche de policía durante las pruebas en la Universidad de Sídney. Se necesitaban dos agentes para operar el radar y había una pantalla de detección en la parte trasera y un medidor de velocidad de grabación en el interior del coche de la policía. En ese momento el límite de velocidad en zonas urbanizadas era de 48km por hora.



Buena ruta a todos.




 
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